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  • Decodificando mi piel
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    Rosario Monroy
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Decodificando mi piel
Decodificando mi piel

Cuidar nuestra piel no debería de tener ciencia; sin embargo, a veces parece complicado (y hasta cansado) hacerlo. Y es que, se los digo honestamente, entre más me adentro en el mundo de la belleza, más me doy cuenta de la ignorancia en la que vivo.

Hace unos meses les hablé de mi lucha encarnecida contra el acné, una condición que me afectaba -sin tregua- desde hacía muchísimos años y a la que recientemente le puse un ¡hasta aquí!. Ahora que parece que por fin he resuelto ese problema, aparece uno más, que me está haciendo quebrarme la cabeza, sobre todo desde hace algunas semanas.

En ese mismo post, les platiqué que en mi búsqueda por una solución, me reafirmé en que mi tipo de piel es grasa. Tan grasa, que cuando nací el pediatra le dijo a mi mamá que TODA mi vida iba a batallar con ese problema. Dicho y hecho. Sin embargo, me consolaba pensando: “bueno, por lo menos me tardaré más tiempo en empezar a lidiar con el tema de las arrugas”. Wrong!

Hace un tiempo mi piel se empezó a rebelar. Se ve escamosa (flaky como se dice en inglés) y seca y aunque no es una condición generalizada (parece estar afectando primordialmente la zona T), el brillo de puberta por el que se me caracterizaba (sí, a mis 30 y pico de años), ha desaparecido. En el espejo, en las fotos…mi cara se ve gris, apagada y ya veo demasiadas arrugas en la frente.

Esto me ha hecho volver a repensar mi rutina de belleza. Definitivamente tengo que hacer cambios pero, para hacerlo, tengo que decodificar mi piel. ¡Sí! Decodificar es la palabra correcta, porque tengo que interpretar un complejo mensaje codificado para poder poner solución a mi nuevo rompecabezas.

Una de las causas más comunes de una piel que no está al 100, es el uso erróneo de productos de belleza. Por eso, identificar exactamente mi tipo y mi condición de piel es absolutamente imprescindible para atacar el problema con los productos correctos

Este post no lo escribo para airear mis frustraciones, sino para compartirte lo que voy aprendiendo porque aunque mi problema no sea el tuyo, también es importante que decodifiques tu piel. Si ahora no tienes ningún problema aparente, si no tratas a tu piel como debes hacerlo, en un futuro te pasará la factura

Identifiquemos primero dos cosas: tipo de piel y condición de la piel. Son dos cuestiones completamente diferentes pero igual de importante que las identifiques. Tipos de piel podemos nombrar 4: grasa, seca, normal o mixta. Las condiciones se pueden dividir también en 4: deshidratación, arrugas, imperfecciones (como acné por ejemplo) y sensibilidad.

El tipo de piel está determinado por tu genética, así que la que tienes, te va a acompañar toda la vida. Es raro que la naturaleza de la piel cambie con el tiempo, pero la puedes ayudar bastante dependiendo de cómo la cuides.

Mientras tanto las condiciones de la piel están influenciadas por factores externos como la contaminación, la alimentación, el cigarro, el alcohol, el estilo de vida en general…y factores internos como cambios hormonales, estrés, tomar ciertos medicamentos…Por eso las condiciones pueden cambiar en el curso de nuestra vida y dependen también de la estación, la situación geográfica, la edad…Todo esto puede hacer que tengas más de un problema en la piel.

Si les soy honesta, cuando empecé a ver mi piel seca y apagada, inmediatamente opté por pensar que se había vuelto seca. Con esta información ahora sé que mi piel es y siempre será grasa, lo que me lleva a pensar, que en realidad está deshidratada.

Para llegar a esta conclusión leí también acerca de las diferencias entre la piel seca y la piel deshidratada, pues resulta ser uno de los errores más comunes que se cometen: tratar a la piel como si fuera seca, cuando en realidad está deshidratada y lamento decirles que ¡no es lo mismo!  

En el próximo post de Good Words les platicaré acerca de estas diferencias. Si crees que puedes tener un problema como el mío o la piel seca…¡ese post será para ti!

Y tu, ¿ya decodificaste tu piel? Si tienes alguna duda o alguna condición en la piel, no dudes en contactarnos y haremos todo lo posible por ayudarte a resolverlas. Poco a poco iremos interpretando los mensajes que tu piel te da para que igual que yo, encuentres tus remedios.

 

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